La inteligencia emocional es la capacidad que tienen las personas de manejar, entender y controlar tanto sus propias emociones como las de las demás personas de manera eficiente con el fin de, sobretodo, trabajar en equipo respetando las ideas de los demás ya que se pueden encontrar reacciones de impulso o de comprensión cuando se llega a juzgar las opiniones hacia un tema en particular.
En el
ámbito laboral, la inteligencia emocional se está considerando como un aspecto
importante para tratar y comprender de manera razonable las actitudes y
aptitudes de los trabajadores porque ellos buscan un trabajo donde puedan
sentirse apreciados y a gusto con lo que están haciendo, además de que puedan
opinar sin ser criticados de manera agresiva sino de manera amigable buscando
mejorar su desempeño tanto individual como colectivo ya que esto favorece al
crecimiento de las organizaciones porque cuando el personal de trabajo se
entiende bien con los altos directivos se logra una armonía importante y
productiva.
Anteriormente, para la parte ejecutiva en la mayoría de las
organizaciones no consideraban importante tratar con las emociones y las
actitudes de los trabajadores ya que para ellos consideraban que esto era una
pérdida de tiempo y también porque los trabajadores deben estar mejor enfocados
en su trabajo y no en sus sentimientos o en su vida personal. Esto era un error
fatal ya que las personas, en cierto momento, se sienten tensionadas o
incómodas con lo que pueden estar haciendo y si querían dialogar sobre esto con
los jefes, o son ignorados o son rechazados de manera tajante sin alguna
atención adecuada sobre el problema.
Hoy en día, comprender las actitudes de los
trabajadores se está convirtiendo en un aspecto de suma importancia ya que
permite obtener un mejor liderazgo sobre como cumplir con las metas
establecidas de manera eficiente a través del apoyo del personal de trabajo
dándoles la confianza necesaria con respecto a sus aptitudes y comprendiendo la
situación emocional en la que se puedan encontrar para comprenderlos mejor,
consiguiendo trabajar en equipo armónicamente y sin temor a ser rechazadas las
ideas y opiniones que se propongan.
Ahora
bien, no solo hay que apoyar a las personas para que hagan bien sus quehaceres,
también hay que transmitirles la confianza a través de consejos y de críticas
constructivas porque, al fin y al cabo, los trabajadores pueden cometer errores
o necesitan simplemente mejorar sus métodos de trabajo para fortalecer su
desempeño. Es necesario comunicarles lo que deben hacer de manera razonable y
entendible y no a través de una crítica destructiva, que son las que provocan
un sentimiento de impotencia en los trabajadores y los desaniman a seguir con
lo que están haciendo.
Es cierto que tanto los trabajadores como la
gerencia pueden estar disgustados con algunas cuestiones dentro de la
organización pero hay que comunicar estos descontentos de manera razonable y en
el momento adecuado en vez de quedarse callado y acumular la tensión, porque en
otro momento de descontento se puede liberar toda esa ira acumulada que termina
de empeorar más la situación sin manejar la razón y sin encontrar respuestas
correctas a lo que se intenta resolver.
Esto desencadena en una serie de acciones defensivas, por parte de las personas involucradas, que terminan por acabar la poca calma que quedaba y que rompe con la armonía del trabajo en equipo trayendo consigo sentimientos de amargura, de inconformidad, de desespero y de intolerancia con lo que se quería hacer.
Esto desencadena en una serie de acciones defensivas, por parte de las personas involucradas, que terminan por acabar la poca calma que quedaba y que rompe con la armonía del trabajo en equipo trayendo consigo sentimientos de amargura, de inconformidad, de desespero y de intolerancia con lo que se quería hacer.
Para
solucionar estas cuestiones, es mejor expresar los problemas a través de
críticas adecuadas que, en vez de atacar y herir a las personas, intentan
fortalecer las competencias de los trabajadores en pos de superarlos y de tener
la motivación y la creatividad necesaria para plantear soluciones que sean
beneficiosas. Pero para lograrlo, se necesitan ciertos factores para comunicar
la crítica a través de un feedback alentador y comprensible que puedan entender
las personas involucradas en la problemática en la que se encuentra la
organización.
En una organización, actualmente, no es fácil
trabajar en equipo ya que existe una diversidad de trabajadores que tienen
diferentes pensamientos, diferentes razas, diferentes creencias, etc, que
pueden causar un impacto en el grupo de trabajo donde se posicionen ya que
pueden rechazados o no ser tenidos en cuenta para las cuestiones
administrativas, y esto es algo que puede convertirse en errores significativos
para la organización.
Uno de los prejuicios más cuestionados es el racismo, cuando una persona se niega a trabajar en cooperación con otra persona que sea de diferente raza porque le puede parecer incomodo e incluso “repugnante”. Las organizaciones están tratando de remover estos pensamientos racistas pero, hoy en día, aún existen muestras de este prejuicio que es complicado de remover por completo.
Uno de los prejuicios más cuestionados es el racismo, cuando una persona se niega a trabajar en cooperación con otra persona que sea de diferente raza porque le puede parecer incomodo e incluso “repugnante”. Las organizaciones están tratando de remover estos pensamientos racistas pero, hoy en día, aún existen muestras de este prejuicio que es complicado de remover por completo.
Luego de
que los trabajadores aceptan sus diferencias y sus pensamientos y opiniones
personales entre sí, ya pueden centrarse en trabajar en equipo para seguir con
las actividades de la organización. Pero, ¿será que no habrá problemas con las
actitudes de los integrantes de los grupos de trabajo? La verdad es que pueden
aparecer, porque cada uno puede tener una serie de habilidades y conocimientos
que pueden ayudar al éxito del equipo, pero si no existe un buen manejo de la
inteligencia colectiva, el esfuerzo por lograr los objetivos puede verse
afectado completamente.
Y es que en un grupo de trabajo, más allá de que todos se olviden de los prejuicios, pueden existir decisiones divididas que provocarían un aumento en la tensión de las personas por ofrecer soluciones apresuradas o mal formuladas que terminan siendo mal vistas y rechazadas por los demás integrantes del colectivo. Este tipo de ruido emocional termina por disminuir el desempeño del grupo y deja una atmósfera de dudas y confusión que al final no termina de favorecer el desarrollo de la organización a partir de planteamientos mal analizados y hechos de mala forma.
Y es que en un grupo de trabajo, más allá de que todos se olviden de los prejuicios, pueden existir decisiones divididas que provocarían un aumento en la tensión de las personas por ofrecer soluciones apresuradas o mal formuladas que terminan siendo mal vistas y rechazadas por los demás integrantes del colectivo. Este tipo de ruido emocional termina por disminuir el desempeño del grupo y deja una atmósfera de dudas y confusión que al final no termina de favorecer el desarrollo de la organización a partir de planteamientos mal analizados y hechos de mala forma.
¿Cómo
evitar este tipo de confrontaciones e inconformismos a la hora de conformar
grupos de trabajo? Se debe buscar personas que no solo tengan un coeficiente
intelectual notable o tengan conocimientos y habilidades especializados en
distintos temas, también hay que tener en cuenta CI emocional que manejan las
personas de una organización, esas personas que son capaces de motivarse a sí
mismas y que sepan controlar y manejar las percepciones y opiniones de sus
compañeros de trabajo, además de que son capaces de elegir aquellas personas
que son críticamente útiles para determinados proyectos y trabajos que se
necesitan realizar dentro de la organización.
En conclusión, en un mundo globalizado donde hay
una fuerza laboral abundante e importante, se necesita controlar de manera
imparcial las actitudes y los pensamientos de los candidatos a conseguir un
trabajo, ya que eso hace parte de la inteligencia emocional que se ha vuelto un
tema muy importante para comprender de qué manera se pueden manejar la mente y
los sentimientos de los trabajadores.
Claro que pueden existir inconvenientes al momento en que los grupos de trabajo se pongan de acuerdo para seleccionar los métodos para lograr las metas de manera estratégica, pero es necesario controlar estas situaciones de manera razonable, escuchando respetuosamente las soluciones que pueden plantear los demás y, si hay necesidad de corregir los fallos en esos planteamientos, hay que comunicarlos sin dañar las ilusiones y la iniciativa de mejorar el desempeño productivo de la organización, además de que sirve como base para evaluar y medir el desempeño personal de cada trabajador.
Claro que pueden existir inconvenientes al momento en que los grupos de trabajo se pongan de acuerdo para seleccionar los métodos para lograr las metas de manera estratégica, pero es necesario controlar estas situaciones de manera razonable, escuchando respetuosamente las soluciones que pueden plantear los demás y, si hay necesidad de corregir los fallos en esos planteamientos, hay que comunicarlos sin dañar las ilusiones y la iniciativa de mejorar el desempeño productivo de la organización, además de que sirve como base para evaluar y medir el desempeño personal de cada trabajador.



buen aporte viendo que la inteligencia emocional en una organización es sumamente importante por que eso va de la mano con el desempeño de los trabajadores.
ResponderBorrarGracias por tu apreciación.
BorrarLas personas con inteligencia en el campo emocional tienen más probabilidades de alcanzar un excelente rendimiento a nivel laboral. De hecho, algunas investigaciones realizadas han demostrado que la mayoría de los profesionales exitosos cuentan con esta característica.
ResponderBorrarGracias por tu apreciación.
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